Religa, tramex o chapa lagrimada… ¿cuál elegir?
Elegir el peldaño adecuado para escaleras industriales o plataformas no es una decisión menor. Más allá de la estética, la seguridad, resistencia y durabilidad son factores fundamentales que determinan la idoneidad de una solución antideslizante.
A continuación, analizaremos en detalle las características, ventajas y criterios para elegir entre peldaños antideslizantes de religa, tramex y chapa lagrimada.
Características de los peldaños antideslizantes
Cada tipo de peldaño cuenta con particularidades técnicas que los hacen más adecuados según la aplicación específica:
Materiales y acabados
Los peldaños antideslizantes pueden encontrarse principalmente en acero galvanizado, acero inoxidable, aluminio o PRFV (Poliéster Reforzado con Fibra de Vidrio).
El acero galvanizado destaca por resistencia y precio competitivo, mientras que el inoxidable aporta una excelente resistencia a la corrosión y estética.
El aluminio, ligero y resistente, es ideal en exteriores, y el PRFV resulta perfecto en entornos corrosivos o eléctricos por su carácter aislante.
Resistencia a cargas y antideslizamiento
La capacidad portante es fundamental para la seguridad estructural. El Tramex suele ser la opción más robusta, capaz de soportar cargas pesadas gracias a su construcción soldada.
La religa proporciona una buena resistencia con menor peso debido a su fabricación electrofundida, mientras que la chapa lagrimada es adecuada para cargas más moderadas.
En cuanto al antideslizamiento, tramex y religa destacan por sus superficies abiertas que permiten drenaje y excelente agarre.
La chapa lagrimada, aunque efectiva, es menos eficiente en superficies húmedas o aceitosas.
Fabricación y forma constructiva
El tramex, mediante soldadura o prensado, garantiza máxima resistencia estructural.
La religa, fabricada por electro fundición, ofrece una combinación ideal entre peso y resistencia.
Por último, la chapa lagrimada se obtiene por estampación o laminación, proporcionando una superficie robusta y económica, aunque menos efectiva para aplicaciones extremas.
Formatos disponibles y modularidad
La flexibilidad en formatos es vital para adaptarse a diferentes estructuras.
Tramex y religa suelen estar disponibles en múltiples medidas estándar, permitiendo facilidad en montaje modular.
La chapa lagrimada presenta opciones más limitadas en modularidad, siendo común en formatos grandes que deben cortarse a medida.
Ventajas y desventajas de cada tipo de peldaños antideslizantes según el uso previsto
La aplicación concreta determinará la elección más adecuada:

Tramex: alta resistencia y versatilidad estructural
Ideal para sectores industriales pesados, plataformas y zonas de alto tránsito. Su principal ventaja es la resistencia y capacidad de carga; sin embargo, es más pesado que otras opciones, lo que puede complicar la instalación.

Religa: ligereza y facilidad de montaje
Perfecto para entornos civiles o industriales ligeros, ofrece una excelente relación resistencia-peso y facilidad de instalación. Su limitación principal es una resistencia inferior comparada con tramex en cargas extremas.

Chapa lagrimada: solución económica para entornos secos
Adecuada para zonas con bajo riesgo de líquidos, como áreas interiores de mantenimiento o talleres. Es económica y sencilla de instalar, aunque menos efectiva en condiciones húmedas.
Factores decisivos: humedad, corrosión, tránsito y normativa aplicable
Es crucial considerar el entorno: en áreas húmedas o corrosivas, los peldaños tramex o religa en acero inoxidable o PRFV serán ideales. Para tráfico intenso, la resistencia estructural del tramex se impone claramente.
Normativa aplicable
Es esencial verificar que los peldaños cumplan normativas como UNE-EN ISO 14122 (accesos seguros), CTE DB SUA 1 (seguridad frente al riesgo de caídas) y EN 13201 (alumbrado público y seguridad).
Estos estándares regulan principalmente las condiciones antideslizantes, resistencia estructural y visibilidad.